La educación y los valores morales universales
Friday, April 27th, 2007Como dijo DjGera en Pc++ “vale la pena leerlo” :
Hemos de considerar si existen valores morales que sean universales, aplicables a toda la humanidad y en todos los tiempos, y que no sean diferentes para distintas culturas o distintas naciones.
¿Pueden estos valores definirse y, en caso afirmativo, ¿cómo pueden ser educados los niños en estos valores?
Actualmente vemos que lo que se considera como algo correcto o moral en una sociedad del mundo tal vez no se considere correcto ni moral en otra.
Los niños están siendo educados en una serie distinta de valores morales en las distintas culturas del mundo y esto, ya de por sí, constituye un motivo de división y de separatismo para la humanidad.
Por ejemplo, el respeto hacia los mayores se enseña como un valor moral en Oriente pero en Occidente ya no se hace. La poligamia y la poliandria son aceptadas en algunas sociedades pero no en otras. La creencia en Dios se considera una virtud en la mayor parte de las sociedades, pero no es así en el mundo comunista.
En el hinduismo existe la complicación adicional de distintas normas y valores morales para las distintas castas. Así, el vegetarismo se considera un requisito moral para ciertas castas pero no para otras. El matrimonio de los viudos y el divorcio son considerados inmorales en algunas culturas y aceptados como norma en otras.
Así vemos que, en el ámbito de la acción, la moralidad social y el concepto del bien y del mal pueden ser muy distintos no sólo para diferentes grupos religiosos sino también en distintos países y distintas culturas, desarrollados en torno a distintas ideologías. En tiempos antiguos la gente no podía mezclarse ni viajar a grandes distancias y se formaban grupos aislados que desarrollaban su propio cuadro de valores morales y de normas sociales que se han ido transmitiendo durante generaciones.
Como los niños crecen imitando a los mayores en una sociedad, estas normas y valores tienden a perpetuarse y la mente de las personas tiende a verse muy condicionada, volviéndose rígida respecto a sus valores morales.
Así, los valores morales mismos se han convertido en una causa de división entre los seres humanos. Shakespeare había observado que nada era ni bueno ni malo sino que el pensar lo convertía en una cosa o en otra. Y el pensamiento de la gente está condicionado por su propia cultura que, a su vez, es determinada por el accidente del nacimiento y por eso es subjetiva. No es ni original ni absoluto.
Han habido también algunos cambios en los valores morales durante un largo período de tiempo. La esclavitud se aceptó como norma en un momento dado, pero dejó de serlo más adelante. Los reyes y las reinas fueron una vez considerados por encima de la ley, pero ahora ya no lo son. La actitud hacia las mujeres y su papel en la sociedad ha cambiado mucho en este siglo.
Lo que una vez se consideraba inmoral para una mujer ya no se considera igual. Así que si los valores morales cambian de un Jugar a otro y de una época a otra, entonces ¿cómo podemos encontrar valores morales universales que no estén limitados en el tiempo y el espacio?
No hay escapatoria posible de esta subjetividad mientras intentemos definir la virtud en términos de ciertas acciones, estructuras sociales o creencias e ideales. También vemos que el intento de practicar estas virtudes pre- definidas no ha logrado crear un mundo mejor.
Hemos entonces de preguntarnos, si esta actitud puede ser inherentemente falsa o absurda.
¿Puede la virtud definirse en tiempo de acciones y luego practicarse?
Por esto nuestra preocupación tiene que centrarse en la educación para crear esta mente religiosa, que tiene una profunda comprensión de ella misma y de su relación con las cosas, con las ideas y con las personas. No hay que insistir tanto en la información y conocimiento de los hechos, como en el cultivo de una mente muy observante y estudiosa que crezca internamente y que se transforme a través de la auto- comprensión.
La educación actual tiene como objetivo crear un individuo ego- céntrico y ambicioso que pueda competir agresivamente con otros en la sociedad y tener éxito. Estos individuos no pueden crear nunca una sociedad que sea pacífica, no violenta o armoniosa, y estamos viendo las consecuencias en todo el mundo.
Los hombres considerados como muy educados han hecho más daño al mundo que la persona inocente y sin cultura. No olvidemos que el holocausto de Alemania fue la creación de algunas de las personas más educadas, eficientes y sofisticadas del mundo. La educación actual está destruyendo la virtud y presta un flaco ser- vicio a la moralidad.
Lo que es importante es no condicionar al niño en un determinado cuadro de valores morales, sino ayudarle a tener una mente inquisitiva que pueda cuestionar estos valores inteligentemente para llegar a una verdadera virtud. El verdadero objetivo de la educación es ayudar a revelar al niño la belleza en todos los aspectos de la vida, a crear una mente estudiosa e inquisitiva, que sea a la vez científica y religiosa, y que valore el rechazo de las reglas establecidas.
Nota. — El Profesor P. Krishna es rector del Rajhat Education Centre, de Varanasi
Extraído de la Conferencia Pública del 28- 12- 1992, Daily News Bulletin , 29 diciembre
1994. Número 4








